En relación a la seguridad alimentaria a nivel global hay determinados factores que inciden. A continuación, un repaso de la situación actual.
Uno de los aspectos a tener en cuenta al hablar de seguridad alimentaria es el índice de inflación de cada región.
Según datos recolectados por el Banco Mundial, durante 2024, la inflación interna de los precios de los alimentos sigue siendo alta en muchos países de ingreso bajo y mediano. Una inflación superior al 5 % se registra en el 70 % de los países de ingreso bajo, el 47,8 % de los países de ingreso mediano bajo, el 36 % de los países de ingreso mediano alto y el 9,1 % de los países de ingreso alto también bajaron sus índices. De todos modos, en términos reales, la inflación de los precios de los alimentos superó la inflación general en el 59,8 % de los 164 países que brindan datos.
Desde la última actualización realizada el 18 de octubre de 2024, los índices de los precios agrícolas y de los cereales subieron entre un 1 % y un 2 %, respectivamente. En tanto, los índices de los precios de exportación cerraron en el mismo nivel.
En relación al sector productivo, los precios del maíz subieron un 7 %, mientras que los precios del trigo y el arroz bajaron un 5 %. En términos interanuales, los precios del maíz son un 9 % más bajos y los del arroz, un 8 % más bajos, y los precios del trigo son un 1 % más altos. En comparación con enero de 2020, los precios del maíz subieron un 9 %, los del trigo bajaron un 3 % y los del arroz subieron un 29 %, en relación a los índices de precios de los productos básicos agrícolas y de los precios de los alimentos básicos, que se actualizan mensualmente.
Los precios agrícolas en 2024
Según el informe de seguimiento del mercado publicado por el Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (SIMA), se puede observar una serie de fluctuaciones de los precios agrícolas y cambios de políticas relacionadas con la agricultura, que se registraron en octubre del mismo año.
En esa línea, los precios del trigo alcanzaron valores máximos de varios meses, en gran parte debido a los retrasos en la siembra por causas meteorológicas en el hemisferio norte, pero luego bajaron a medida que mejoraron las condiciones.
Por su parte, los precios del maíz también aumentaron ligeramente, incluso con un rápido avance de las cosechas en Estados Unidos, mientras que los precios del arroz y la soja disminuyeron.
Con respecto a las medidas normativas, India eliminó el precio mínimo de exportación del arroz blanco no basmati, y Bangladesh y Türkiye flexibilizaron las restricciones a la importación de maíz, arroz y aceites vegetales.
En la última edición del trabajo denominado “Perspectivas de los mercados de productos básicos”, el Banco Mundial proyecta que el índice de precios de los productos básicos agrícolas disminuirá un 4 % en 2025 antes de estabilizarse en 2026, luego de aumentar un 2 % en 2024.
La inseguridad alimentaria y las proyecciones futuras
En el informe también se menciona la preocupación por la inseguridad alimentaria y se señala que el mundo aún está lejos de alcanzar el objetivo de hambre cero para 2030.
Los conflictos, los fenómenos meteorológicos extremos y las crisis económicas son los principales factores que impulsan la inseguridad alimentaria.
En el último informe “Focos de Hambre” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), se advierte el agravamiento de la inseguridad alimentaria aguda en 16 focos de hambre, que abarca 22 países y territorios.
Ante este contexto, la inseguridad alimentaria es un problema que requerirá una acción urgente entre noviembre de 2024 y mayo de 2025. Los conflictos, el clima y la economía son los principales factores que impulsan este problema. Los conflictos siguen siendo una de las principales causas del hambre en 15 puntos críticos.
Luego de la invasión de Rusia a Ucrania, se ha incrementado el número de políticas comerciales impuestas por los países.
La crisis alimentaria mundial ha empeorado por el creciente número de restricciones al comercio de alimentos y fertilizantes, establecidas por los países con el objetivo de aumentar la oferta interna y reducir los precios.
Tal es así que hasta noviembre de 2024, 17 países han aplicado 22 prohibiciones a la exportación de alimentos, y 8 han implementado 12 medidas que limitan las exportaciones.