Para obtener información sobre las posibilidades de los sistemas de producción agrícola es necesario identificar las restricciones sobre los desarrollos futuros y confrontarlos con la performance deseada del sistema. Utilizando los modelos e información disponibles es posible llevar las metas de las diferentes políticas que son formuladas a nivel de la Unión Europea, a sus conclusiones lógicas. En el caso de la producción agrícola las limitaciones técnicas del sistema son bien conocidas. A nivel de plantas individuales y de cultivos, la investigación agronómica ha logrado comprender los procesos asociados al incremento de la productividad. Mucha de la investigación en agricultura en las últimas décadas ha estado centralizada en manejar la productividad a través de mejoras del manejo cultivares, maquinaria, insumos, control de enfermedades, etc. Esto dio origen a un gran volumen de investigación científica en procesos básicos a nivel de plantas individuales y de cultivos, incluyendo las limitaciones de los mismos. Sin embargo, las decisiones políticas son tomadas a niveles más altos de agregación Las políticas son formuladas a nivel nacional o de la UE. Los problemas políticos son percibidos a nivel regional. La base científica de estas políticas originada a niveles más altos está restringida, generalmente, al análisis económico. Esto nos enfrenta con el problema. La información disponible y necesaria no está inmediatamente accesible al mismo nivel de la escala. Si queremos beneficiarnos tanto del conocimiento del agrónomo en los niveles menores, como del conocimiento del economista, en los niveles más altos, debemos cubrir los espacios utilizando algún tipo de metodología. Es evidente que un enfoque de sistemas es la respuesta a esa pregunta.
Utilizando el conocimiento de los ingenieros es posible elaborar un modelo representativo de la agricultura. Utilizando el conocimiento de los economistas es posible cambiar metas políticas en funciones objetivo cuantificadas, e integrarlas en un modelo. Con un modelo como éste es posible determinar la influencia de objetivos políticos sobre la agricultura y viceversa. Este es el enfoque adoptado en el estudio “Ground for Choices” del Netherlands Scientific Council for Government Policy. Con un modelo basado en las limitaciones físicas del sistema agrícola, se puede establecer la flexibilidad del sistema dado el hecho de que varias metas deben ser alcanzadas dentro del mismo. Esto nos da información sobre las posibilidades dentro del sistema agrícola basadas en las propiedades del sistema mismo. Explícitamente no es la intención el obtener predicciones más o menos confiables para el futuro de la agricultura dentro de la UE, sino más bien explorar las posibilidades del sistema agrícola. Para decisiones políticas técnicas concernientes al uso de ciertos instrumentos esto no va a ser adecuado, pero para propósitos de planeamiento de políticas estratégicas este tipo de análisis es indispensable. Así, la información sobre los procesos fisiológicos a nivel de plantas individuales y de cultivos es usada para determinar las propiedades del sistema. Es necesaria una transformación gradual de la información disponible para llegar a una descripción del modelo del sistema a nivel de la UE. A continuación, este modelo puede ser usado para explorar posibles desarrollos futuros en la dirección que deseamos que el sistema evolucione. El núcleo de la metodología está armado por un modelo de programación lineal con el acrónimo GOAL, el cual corresponde a General Optimal Allocation of Land Use. En el modelo GOAL, las posibilidades determinadas por los límites dela producción primaria están ligadas a un número de propósitos que reflejan las diversas metas políticas que rodean el uso de la tierra. Sin embargo, no todos los propósitos relacionados con el uso de la tierra pueden ser incorporados al modelo. Con ese fin se realiza, ex post. una evaluación espacial de los resultados del modelo. Finalmente, los escenarios son evaluados por sus consecuencias en las propuestas políticas.
La confrontación de posibilidades y propósitos se logra identificando la relación de éstos con los tipos de uso de la tierra. Estas relaciones forman la sustancia del modelo GOAL. Inicialmente las posibilidades son descriptas en una forma puramente técnica. Dadas las limitaciones técnicas de la producción primaria y las cualidades del suelo y el clima se determinan los potenciales para todas las regiones de la UE. En el modelo GOAL estas posibilidades están algo limitadas por la introducción de metas políticas cuantificadas que deben ser alcanzadas. Los escenarios que resultan describen las posibilidades máximas con respecto a los propósitos (metas) incluidos en el modelo y la distribución aparejada de las actividades agrícolas entre las regiones. La asignación de la producción agrícola así obtenida para cada región necesita una evaluación espacial posterior. Un análisis separado de los reclamos espaciales para conservación de la naturaleza se conduce para obtener información en este sentido. Otros reclamos espaciales (para protección del paisaje y recreación) también fueron investigados, pero fue imposible completarlos por diferentes razones. Finalmente, los escenarios para uso de la tierra que son descriptos pueden ser usados para planeamiento político estratégico. Los efectos esperados de las políticas rurales actuales y propuestas pueden ser comparados con los resultados de los escenarios. Si surgen discordancias aparentes, pueden ser consideradas nuevas directivas de planificación de políticas.


