El actual manejo de los ambientes productivos y los recursos naturales lleva a explorar nuevos campos de investigación que emergen a partir de una agregación de ciencias que no siempre están relacionadas entre sí. El uso de las tierras en agricultura aparece hoy como ejemplo típico de un nuevo campo emergente en las ciencias. Es, tal vez, eI capítulo de mayor gravitación dentro de ese gigantesco “paraguas científico-filosófico” denominado desarrollo agropecuario sustentable. Lo que hoy se da en llamar “Ciencia del Uso de las Tierras” surge como un paradigma en el cual las tierras son estudiadas en relación a sus usos, investigando el vínculo causal entre el uso y sus consecuencias físicas, ambientales y socio-económicas. Justamente, el objetivo de este paradigma es resolver uno de los problemas esenciales del desarrollo sustentable, que es el de crear riqueza sin comprometer la calidad del ambiente ni la calidad de vida (Maxwel1,1993). Las sociedades modernas están siendo empujadas a buscar caminos para mejorar la calidad del ambiente y hacer un uso más racional de los recursos naturales.
Muchos de los sistemas actuales de uso de la tierra no son sustentables porque contribuyen, inequívocamente, a un deterioro evidente de los recursos naturales debido a que acarrean problemas de erosión, salinización y contaminación (Stomph et al., 1994). La problemática del uso de la tierra comenzó a ser planteada por los edafólogos a mediados de la década de 1970 (FAO, 1976), principalmente como un problema asociado a la evaluación de los suelos por su capacidad de uso. Pero posteriormente el enfoque se fue enriqueciendo a partir de la convergencia de distintos campos disciplinarios, tanos biofísicos como socioeconómicos (Stomph et al., 1994; Rabbinge y van Latesteijn, 1992). Para evitar alguna confusión, es necesario marcar una diferencia conceptual entre lo que es uso del suelo, y lo que se entiende como uso de la tierra. Mientras el uso del suelo está en general restringido a la utilización y manejo de los horizontes del suelo con mayor aptitud agrícola, el uso de la tierra es un concepto mucho más amplio y englobado. No sólo incorpora el uso y manejo de los suelos, sino también de la vegetación, los cultivos, el ganado, la flora, y la fauna, y los insumos productivos, todo ello dentro de un marco de restricciones ambientales, socioeconómicos y culturales. Es, sin duda, un campo científico de alta complejidad en el cual convergen e interactúan disciplinas e intereses distintos.
Este trabajo está centralizado en tres aspectos:
(1) se analizan en forma comparada y general, algunos patrones que definen el uso de las tierras en países seleccionados y en Argentina, y sus consecuencias sobre la sustentabilidad agropecuaria,
(2) se exploran algunos escenarios futuros probables que se perfilan a partir de tendencias actuales y que pueden tener un impacto considerable en agroecología, y
(3) a partir de los dos elementos previos, se discute el rol futuro de los organismos de ciencia y tecnología en el diseño de estrategias de uso de las tierras con fines agropecuarios.
EL USO ACTUAL DE LAS TIERRAS
Conocer cómo se están utilizando actualmente las tierras es el paso necesario para abordar el tema que nos ocupa. En este caso las cifras absolutas no dicen mucho, pero sí las relativas. Precisamente, es el estudio comparado de casos y situaciones lo que permite asociar el uso de la tierra a sus posibles consecuencias productivas y ambientales. Por ello se hace en primer lugar un análisis comparado de ocho países seleccionados, y luego se considera en mayor detalle la situación de Argentina.
USO DE TIERRAS Y SUSTENTABILIDAD
El aprovechamiento de las tierras por parte del hombre ha tenido y tiene una consecuencia inevitable: la alteración o la destrucción del hábitat natural. Y esto debe ser así porque es impensable la producción agropecuaria sin una modificación del ecosistema original. Sin embargo, no siempre el uso que se hace de la tierra es compatible con la preservación del ambiente y los recursos naturales. Cuando ello ocurre y se puede medir, se enfrenta a un problema de sustentabilidad de los sistemas de producción. Son:
1) la degradación de los suelos,
2) la contaminación del ambiente, y
3) la destrucción de la biodiversidad. Relación de causalidad existente entre el uso de la tierra y sus consecuencias agro. Caracterización de situaciones específicas de los países analizados.


