A partir de antecedentes del seminario sobre Desarrollo Agropecuario Sustentable (Viglizzo, E.1994), Figura 1, los datos aportados en este seminario (Panigatti,J.I994) y agregando para el análisis información extra pampeana (Marchi 1974, INTA-GTZ 1994) no parece muy arriesgado generalizar que muchos de nuestros ambientes, tanto agrícolas como ganaderos, con no más de 100-150 años de uso intensivo, han acusado un serio impacto. Si bien muchas de estas situaciones son conocidas desde hace tiempo y han sido descriptas en distintas oportunidades, es posible que en estos tiempos comiencen a tener más repercusión. Actualmente está más instalada en la sociedad la idea de que las cosas no andan tan bien, que los recursos les tienen que servir a los que vienen como nos sirvieron a nosotros y que por el camino que vamos será difícil que esto ocurra. La primera conclusión es que existe un diagnóstico bueno de la mayoría de las situaciones y una red de grupos de técnicos- referentes calificados, que pueden profundizarlo según las necesidades. Por otro lado, hoy se registra una significativa actividad en el país en este sentido. Es de prever que con la agilidad que provee la informática, los convenios existentes con el INDEC y la incorporación de la teledetección, se cuente en los próximos años con novedosos productos.
Aprovechando la Red INTA citada en el seminario anterior se recolectaron una serie de opiniones de distintas zonas del país, para ver cuál es el aporte de la tecnología para la sustentabilidad de la producción. Sintetizando se puede decir que se están haciendo aportes significativos a nivel de prácticas y de Sistemas de Producción. Se pueden separar una serie de actividades, algunas de los cuales han adquirido una importante dinámica.
-Siembra directa en sistemas diversos.
-Manejo integrado de plagas.
– Manejo de rodeos de cría
– Sistemas mixtos.
-Sistemas de pastoreo.
-Sistemas diversificados.
En casi todo el país se pueden hallar novedades significativas en el uso de éstas y otras prácticas en los sistemas reales de producción.
Por otra parte, es posible encontrar en las más diversas situaciones, sistemas mejorados y “aparentemente” estables para las producciones más diversas, instalados en campos de productores o en centros experimentales.
Según los datos aportados en este seminario, sobre el alcance que está teniendo el programa de Cambio Bural, que tiene una estrategia globalizadora, y un enfoque sistémico, es esperable que el número de sistemas mejorados aumente en los próximos años significativamente.
A pesar de ello, cuando buscamos áreas más extensas, que abarque una cuenca, un distrito o una región, en la que podamos decir que gran parte de la superficie está bajo un uso sustentable, o que se está trabajando en el ordenamiento de las actividades productivas en el espacio, comienzan a escasear los ejemplos.
Si bien se pueden encontrar ejemplos de conjuntos de sistemas a nivel de Agencias de Extensión Rural y Grupos de trabajo de distintas organizaciones, al cambiar la escala de percepción del paisaje, nos encontramos que los sistemas mejorados a los que hacíamos alusión, comienzan a ser vistos como puntos en el espacio, sin interconexiones entre sí. Si eso es así y pretendemos, como es el título de este seminario, hablar de ordenar el espacio y el uso de la tierra, algo debemos sumar a las estrategias que venimos empleando actualmente.
ORGANIZACIÓN INTERNA
El desarrollo de proyectos de investigación en relación al uso de tierras tiene peculiaridades que alientan una óptica y organización que contemplen esos requisitos: con el sistema de producción por lo que el enfoque de sistemas y metodologías de simulación son particularmente apropiadas en el tema.
· La identificación de los problemas y la validación de las soluciones requiere fuerte cooperación con otro tipo de organizaciones que trabajen en monitoreo ambiental, extensión, financiamiento, etc. Por lo que es necesario contar con recursos para tener capacidad de relacionamiento con otros equipos de trabajo y manejar los flujos de información. La masa crítica no se alcanza solo dentro de los INIAs sino en base al éxito en el relacionamiento con otros equipos técnicos.
·La naturaleza de la problemática demanda soluciones interdisciplinarias, por lo que los proyectos normalmente son más complejos en su gerencia y ejecución. Es escasa la cultura y la experiencia de los investigadores para este tipo de trabajos y puede ser necesario un entrenamiento especial. Sin embargo, en los últimos años los INIAs han ido modernizando sus estructuras operativas hacia un enfoque de financiamiento y ejecución de la investigación por proyectos lo que facilita la tarea.
– Se plantea el interrogante acerca de la conveniencia de crear alguna estructura operativa especializada en el manejo de proyectos que tengan que ver con la problemática de los recursos naturales. Casi todos los INIAs organizan sus sistemas de investigación por rubros de producción o en disciplinas científicas. Esta no es la mejor organización para afrontar los problemas del manejo de los recursos naturales que requieren de la participación cruzada en la estructura institucional de muchas disciplinas y rubros de producción. Puede reconocerse cierto beneficio para actuar como contrapartida responsable en los proyectos que tengan que ver con el uso de tierras. La otra opción es administrar el tema convencionalmente bajo la estructura de proyectos, asignándolos a las disciplinas más cercanas a la problemática.


