Por ser éste un seminario dirigido principalmente a abordar la problemática a nivel de países del Cono Sur, en esta parte se presentan datos generales de los seis países integrados al Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario del Cono Sur (PROCISUR), y se comparan con datos de dos países de agricultura desarrollada como son Francia y EUA. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay son los seis países sudamericanos incorporados al análisis.
Las posibilidades de uso de las tierras para la producción agropecuaria de los países analizados del Cono Sur, presentan diferencias muy notables en términos de capacidad de uso de sus suelos. (N. Carolina St. University, 1982; FAO, 1989). Mientras Argentina, Paraguay y Uruguay presentan porcentajes considerables de tierras sin limitaciones básicas relativas a la física y a la química de sus suelos, los otros tres países muestran que más del 90% de sus tierras presentan limitaciones no antrópicas de tipo físico, químico o de ambos. Estas características determinan patrones muy diferenciados en el uso de las tierras. Mientras Argentina, Paraguay y Uruguay tienen más del 50% de sus tierras en producción agrícologanadera, los tres restantes países no llegan al 30%. Por su parte, las áreas boscosas son particularmente importantes en Bolivia, Brasil y Paraguay. También hay que señalar que una porción significativa del territorio de Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay presenta características desérticas. Al comparar estos datos con dos países de economía desarrollada como Francia y Estados Unidos (FAO, 1989) se aprecia en éstos una incidencia muy importante de la agricultura de cosecha, que muestra la existencia de sistemas más intensivos de producción. Estos datos son promedios obtenidos a mediados de la década de 1980.
El valor de esta información se incrementa al considerar no solamente la condición actual en un momento dado, sino su tendencia a lo largo de un período. Existen diferencias de gran magnitud entre los países en términos de la presión que se está ejerciendo sobre las tierras y los recursos naturales. Con excepción de Uruguay, el incremento de las áreas con cultivo ha sido una característica muy notoria en los países del Cono Sur. El caso extremo se ha dado en Paraguay, con una expansión espectacular del área cultivada en desmedro del área boscosa. Le siguen en importancia Bolivia y Brasil. También se aprecian incrementos significativos de las áreas ganaderas en Brasil, Chile y Paraguay. Uruguay, por su parte, aparece poniendo un fuerte énfasis en el crecimiento de sus tierras forestales. Por el otro lado, tanto en EUA como Francia muestran en general, un comportamiento bastante estable en el uso de sus tierras. Esta información muestra que la problemática del uso de las tierras tiene características muy específicas del país o de la región que se considere. Aun cuando es posible unificar enfoques, metodologías y técnicas para estudiarla, no es posible universalizar criterios homogéneos. Cada sitio debe ser analizado bajo criterios específicos y atendiendo las restricciones ambientales, socioeconómicas y culturales del lugar.
Uso comparado de las tierras en Argentina
Una notable diferencia se puede registrar en el uso de las tierras de cada país. Argentina es un ejemplo que muestra en qué medida las restricciones ambientales pueden condicionar el uso del territorio. Tomando provincias que representan regiones agroecológicas, es posible apreciar una gigantesca diferencia en cuanto a posibilidades de uso de las tierras entre la denominada región pampeana (húmeda, subhúmeda y semiárida), y el resto del país. Fuera de aquella región, más del 90% del territorio no tiene, actualmente, un uso bajo formas de cultivo o implantación de especies. Esta situación contrasta fuertemente con la región pampeana donde, en las áreas más favorecidas, se llega a cultivar o implantar algo más del 40% de las tierras. Esta cifra desciende a 21% en la pampa semiárida. La diversidad ambiental es la principal restricción que regula el variadísimo mosaico de usos de la tierra en Argentina.
Entrando en un aspecto más específico del problema, en el Cuadro 3 se puede apreciar que la agricultura de cosecha y ganadería son los principales rubros económicos de la región pampeana. No obstante, esta relación de uso, predominantemente orientada hacia los cultivos anuales en las áreas de mayor precipitación y calidad de suelos, se va modificando. La ganadería juega también un rol muy relevante en el resto del territorio, máxime si se tiene en cuenta que el 75% de su superficie total presenta condiciones que oscilan entre la semiáridas y la aridez extrema (Glave, 1988). En estas condiciones sólo es posible explorar distintas variantes de ganadería extensiva. En las áreas cultivadas o implantadas de las regiones extrapampeanas, es posible encontrar una gran diversidad de productos y sistemas regionales de producción que poco tienen en común con las producciones típicas de la región pampeana. Es así que se pueden encontrar áreas hortícolas y frutícolas muy importantes en Cuyo, NEA, y Patagonia, áreas forestales en el NEA y NOA, y áreas de cultivos industriales en el NOA. Todas ellas dan lugar a un universo muy variado y complejo de usos de la tierra que requieren enfoques y análisis específicos.


